lunes, 26 de abril de 2010

Invitaciòn a conferencia

A todas las mujeres que se graduaròn de la Escuela de Gènero el 8 de Marzo de 2010, las invitamos este Jueves 29 de Abril de 3:30 a 5:30 pm en el Auditorio 3 de la Universidad del Valle (edificio 332), a la conferencia Diversidades etnicas y racializadas, en este evento se hara entrega de la Ultima Cartilla de la Escuela.

jueves, 4 de marzo de 2010

miércoles, 3 de marzo de 2010

PROGRAMACION MES DE MARZO
Las mujeres seguimos escribiendo la Historia
En el nodo Norte tambien nos pensamos la ciudad con ojos de mujeres

EN LA RECTA FINAL

ESTA EXPERIENCIA TAN ENRRIQUECEDORA QUE JUNTAS HEMOS CONSTRUIDO DURANTE ESTAS SEMANAS, SE ENCUENTRA EN LA RECTA FINAL, ESTE LUNES 8 DE MARZO A LAS 2:30 PM ESTAREMOS CLAUSURANDO EL PROCESO:

LAS ESPERAMOS A TODAS EN EL CENTRO CULTURAL DE CALI SALON PRINCIPAL

RECUERDEN QUE AQUELLAS DE PUEDAN ASISTIR DESDE  HORAS DE LA MAÑANA  TENEMOS PROGRAMACION TODO EL DIA:

8 AM: SERENATA AL SEÑOR ALCALDE ( PLAZOLETA CAM)
10:00 AM: FORO POLÌTICA PÙBLICA ( CENTRO CULTURAL DE CALI)
Con participaciòn de representante Medellin y Bogota
12:30 ALMUERZO EXALTACION A MUJERES DE NUESTRA CIUDAD
2:30 CLAUSURA ESCUELA GÈNERO, CIERRE CON PRESENTACIONES ARTISTICAS Y MUSICALES.

NO PUEDES FALTAR

martes, 23 de febrero de 2010

Programa Integral contra Violencias de Género (VBG)

La violencia contra la mujer, en todas sus manifestaciones, es un problema de derechos humanos y de salud pública, que conlleva altos costos sociales, económicos e individuales. Por tanto eliminar la violencia de género, inicialmente en las relaciones de pareja, es una de las Metas del Milenio en las que Colombia ha puesto un especial énfasis


En diciembre de 2006, el Gobierno de España y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) acordaron establecer el “Fondo PNUD - España para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”. Este fondo busca articular las acciones del Sistema de Naciones Unidas, las instituciones del Estado y la sociedad civil, en el propósito de apoyar a países en desarrollo en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), desde un enfoque de derechos y de género, reconociendo las desiguales relaciones entre hombres y mujeres, y la necesidad de promover la garantía del derecho a vivir sin miedo ni violencia. En el marco de este propósito, se estableció como prioridad contribuir a la promoción de la igualdad de género y de la autonomía de la mujer, y se aprobó para Colombia el Programa Integral contra Violencias de Género (VBG), durante el periodo de 2008 – 2011.

Para la ejecución conjunta del Programa fueron designadas, por parte del Sistema de Naciones Unidas, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); y en representación del gobierno nacional, la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, como responsable de la coordinación institucional.

¿Qué busca el Programa Integral contra Violencias de Género (VBG)?

Contribuir a la prevención, atención y erradicación de la violencia basada en el género (VBG) que afecta a las mujeres colombianas, tanto en el espacio público como en el privado, con especial énfasis en aquellas de mayor prevalencia y gravedad en el contexto nacional:

1. Violencia de pareja (física, psicológica y sexual)
2. Violencia sexual
3. Trata de personas
4. Violencia producida por actores armados ilegales
5. Prácticas tradicionales que atentan contra los derechos de las mujeres indígenas.


Igualmente, reconociendo las diversas formas de discriminación que se entrecruzan en el desarrollo de la vida cotidiana de algunos grupos de mujeres y que las expone a una situación de mayor vulnerabilidad frente a la violencia, el Programa prestará especial atención a las VBG que afectan a las mujeres en situación de desplazamiento, a mujeres indígenas y a mujeres afrocolombianas.

El Programa desarrolla acciones tanto en el nivel nacional como en zonas focalizadas del nivel local. Específicamente, se desarrollarán cuatro proyectos piloto en las ciudades de Pasto, Cartagena, Buenaventura y en los Resguardos Indígenas de Pueblo Rico y Mistrató (Risaralda), en donde se implementarán todos los componentes del Programa.

Garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, una ruta hacia el desarrollo de toda la sociedad

Por las innumerables consecuencias y altos costos individuales, sociales y económicos de la VBG, asumir el compromiso con su prevención, atención y erradicación es condición imprescindible para el logro efectivo de los ODM. El cuidado y la garantía de la vida y el respeto a los derechos humanos de las mujeres es responsabilidad de todas y todos. El Programa contribuirá al impulso de iniciativas democráticas, que mejoren el acceso y disfrute de los beneficios del desarrollo por parte de las mujeres, a través de la promoción de la igualdad de género y la autonomía de la mujer.

Para ampliar la información consulte: http://www.undp.org/mdgf/spanish/index.shtml

Mayor información:
Programa Integral contra Violencias de Género.
Natalia Arias Santana
Cra. 11 No. 82-76, oficina 801ª. Tel: (57-1)6364750 (Ext. 117). Fax: (57-1)6364750 (Ext 209). Bogotá, Colombia
e-mail: ventanadegenero.mdgf@gmail.com

http://www.oim.org.co/Ejestransversales/Enfoquedeg%C3%A9nero/ProgramaIntegralcontraVBG/tabid/172/language/es-CO/Default.aspx

SUELI CARNEIRO: Ennegrecer al feminismo

Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks
28/07/2009 GMT 0
SUELI CARNEIRO: Ennegrecer al feminismo
negracubana @ 14:04
Un texto antológico para las Negras con pespuntes de erudicción...

Por Sueli Carneiro

Sueli Carneiro

Son suficientemente conocidas las condiciones históricas en las Américas que contribuyeron a la cosificación de los negros en general y de las mujeres negras en particular. Sabemos también que en toda situación de conquista y dominación, la apropiación sexual de las mujeres del grupo derrotado es un momento emblemático de afirmación de superioridad del vencedor.

En Brasil y en América Latina la violación colonial perpetrada por los señores blancos a mujeres negras e indígenas y la mezcla resultante es el origen de todas las construcciones de nuestra identidad nacional, estructurando el decantado mito de la democracia racial latinoamericana que en Brasil llegó hasta sus últimas consecuencias. Esa violencia sexual colonial es también el cimiento de todas las jerarquías de género y raza presentes en nuestras sociedades configurando aquello que Angela Gilliam define como “la gran teoría del esperma en la formación nacional” a través de la cual, y siguiendo a Gilliam:

1. “el papel de la mujer negra es rechazado en la formación de la cultura nacional;

2. la desigualdad entre hombre y mujer es erotizada;

3. y la violencia sexual contra las mujeres negras ha sido convertida en un romance”.

Lo que podría ser considerado historias o reminiscencias del período colonial permanecen, sin embargo, vivas en el imaginario social y adquieren nuevos ropajes y funciones en un orden social, supuestamente democrático, que mantiene intactas las relaciones de género, según el color o “raza” instituidos en el periodo esclavista. Las mujeres negras tuvieron una experiencia histórica diferenciada, que el discurso clásico sobre la opresión de la mujer no ha recogido. Así como tampoco ha dado cuenta de la diferencia cualitativa que el efecto de la opresión sufrida tuvo y todavía tiene en la identidad femenina de las mujeres negras.

Cuando hablamos del mito de la fragilidad femenina, que justificó históricamente la protección paternalista de los hombres sobre las mujeres, ¿de qué mujeres se está hablando? Nosotras —las mujeres negras— formamos parte de un contingente de mujeres, probablemente mayoritario, que nunca se reconoció en este mito, porque nunca fuimos tratadas como frágiles. Somos parte de un contingente de mujeres que trabajó durante siglos como esclavo, labrando la tierra o en las calles vendiendo o prostituyéndose. ¡Mujeres que no entendían nada cuando las feministas decían que las mujeres debían ganar las calles y trabajar! Somos parte de un contingente con identidad de objeto. Ayer, al servicio de frágiles señoritas y de nobles señores tarados. Hoy, empleadas domésticas de las mujeres liberadas. Cuando hablamos de romper con el mito de la reina del hogar, de la musa idolatrada por los poetas, ¿en qué mujeres estamos pensando? Las mujeres negras son parte de un contingente de mujeres que no son reinas de nada, que son retratadas como las anti-musas de la sociedad brasilera porque el modelo estético femenino es la mujer blanca. Somos parte de un contingente para las cuales los anuncios de empleo destinan la siguiente frase: “Se exige buena presencia” y cuyo subtexto es: Negras no se presenten. Por lo tanto, para nosotras se impone una perspectiva feminista en la cuál el género es una variable teórica más y —tal como afirman Alcoff y Potter—, “no puede ser separada de otros ejes de opresión” y “no es posible un único análisis. Si el feminismo debe liberar a las mujeres, debe enfrentar virtualmente todas las formas de opresión”. Desde este punto de vista se podría decir que un feminismo negro, construido en el contexto de sociedades multirraciales, pluriculturales y racistas —como son las sociedades latinoamericanas— tiene como principal eje articulador al racismo y su impacto sobre las relaciones de género dado que él determina la propia jerarquía de género de nuestras sociedades.

En general, la unidad de la lucha de las mujeres en nuestras sociedades no sólo depende de nuestra capacidad de superar las desigualdades generadas por la histórica hegemonía masculina, sino que también exige la superación de ideologías complementarias como es el caso del racismo. El racismo establece la inferioridad social de los segmentos negros de la población en general, y de las mujeres negras en particular; operando además como factor divisionista en la lucha de las féminas por los privilegios que se instituyen para las mujeres blancas. Desde esta perspectiva, la oposición de las mujeres negras contra la opresión de género y raza viene diseñando nuevos contornos para la acción política feminista y antirracista, enriqueciendo tanto la discusión racial, como la de género. Este nuevo enfoque feminista y antirracista se integra tanto a la tradición de lucha de los movimientos negros, como a la del movimiento de mujeres, y afirma esta nueva identidad política que resulta de la condición específica de ser mujer y negra. El actual movimiento de mujeres negras, al traer a la escena política las contradicciones resultantes de las variables raza, clase y género, está promoviendo una síntesis de las banderas de lucha que históricamente han sido levantadas por los movimientos negros y de mujeres del país, ennegreciendo de un lado las reivindicaciones feministas para hacerlas más representativas del conjunto de las mujeres brasileras, y por el otro, promoviendo la feminización de las propuestas y reivindicaciones del movimiento negro.

El peso de la raza

Ennegrecer al movimiento feminista brasilero ha significado, concretamente, demarcar e instituir en la agenda del movimiento de mujeres el peso que la cuestión racial tiene en la configuración de las políticas demográficas; en la caracterización de la agresión contra la mujer introduciendo el concepto de violencia racial como un aspecto determinante de las formas de violencia sufridas por la mitad de la población femenina del país que es no blanca; en la incorporación de las enfermedades étnico-raciales o las de mayor incidencia sobre la población negra, fundamentales para la formulación de políticas públicas en el área de salud; o introducir en la crítica a los procesos de selección del mercado de trabajo, el criterio de la buena presencia como un mecanismo que mantiene las desigualdades y los privilegios entre las mujeres blancas y negras.

Se debe estudiar y actuar políticamente sobre los aspectos éticos y eugenésicos que la investigación en el área de la biotecnología y, en particular, de la ingeniería genética pone hoy en el debate. Un ejemplo concreto lo tenemos en la cuestión de Salud y Población. Si históricamente las prácticas genocidas, tales como la violencia policial, el exterminio de niños, la ausencia de políticas sociales que garanticen el ejercicio de los derechos básicos de ciudadanía han sido prioritarias en la acción política de los movimientos negros, los problemas evidenciados hoy en Salud y Población nos sitúan frente a un cuadro más alarmante aún relacionado con el riesgo de genocidio del pueblo negro en Brasil.

En el nuevo contexto, a la reducción poblacional a través de la esterilización masiva, a la progresión del SIDA y al uso de drogas entre nuestra población, se suman las amenazas de las nuevas biotecnologías, en particular, de la ingeniería genética, y sus posibilidades para que las prácticas eugenésicas se constituyan en nuevos y alarmantes aspectos del genocidio, sobre los cuales el movimiento negro precisa actuar. La importancia de estas cuestiones para las poblaciones consideradas descartables, como la negra y el creciente interés de los organismos internacionales por el control del crecimiento de estas, ha llevado al movimiento de mujeres negras a desarrollar una perspectiva internacionalista de lucha, la cual está promoviendo la diversificación de las temáticas, desarrollando nuevos acuerdos y asociaciones y ampliando la cooperación interétnica. Crece entre las mujeres negras la conciencia de que los procesos de globalización determinados por el orden neoliberal que, entre otras cosas, agudiza la feminización de la pobreza, vuelven necesaria la articulación y la intervención de la sociedad civil a nivel mundial. Esta nueva conciencia nos ha llevado a desarrollar acciones regionales en América Latina, el Caribe y con mujeres negras de los países del primer mundo, para fortalecer nuestra participación en los foros internacionales, donde gobiernos y sociedad civil se enfrentan y definen la inserción de los pueblos tercer mundistas en el tercer milenio.

Esta intervención internacional, particularmente, en las conferencias mundiales convocadas por las Naciones Unidas a partir de la década del 90, nos ha permitido ampliar el debate sobre la cuestión racial a nivel nacional e internacional y sensibilizar a los movimientos, gobiernos y a las Naciones Unidas para la inclusión de la perspectiva antirracista y el respeto a la diversidad, en todos sus temas. Con esta óptica actuamos en la Conferencia de El Cairo sobre Población, en la cual las mujeres negras operaron a partir de la idea de que “en tiempos de difusión del concepto de poblaciones superfluas, la libertad reproductiva es esencial para las etnias discriminadas y para impedir políticas controladoras y racistas”. Así estuvimos en Viena, en la Conferencia de Derechos Humanos, de la cual salió el compromiso —sugerido por el gobierno brasilero— de realizar una Conferencia Mundial sobre Racismo y otra sobre Migración antes del año 2000. Así trabajamos en el proceso de preparación de la Conferencia de Beijing, y realizamos en Mar del Plata un seminario con mujeres negras de dieciséis países de América Latina y el Caribe, donde resultó un documento consensuado pro Beijing que fue adoptado también por mujeres negras organizadas del primer mundo.

Estas conferencias mundiales se volvieron espacios importantes en el proceso de reorganización del mundo luego de la caída del muro de Berlín y constituyen hoy foros de recomendación de políticas públicas para el mundo. El Movimiento Feminista Internacional ha operado en estos foros con el lobby más eficiente entre los segmentos discriminados del mundo. Ello explica los avances de la Conferencia de Derechos Humanos en Viena en relación a la mujer, de la Conferencia de El Cairo sobre Población y de la Eco 92.

En los esfuerzos realizados por las mujeres hacia Beijing, uno de los resultados fue que Brasil, por primera vez en la historia de la diplomacia internacional, obstruyó la reunión del G-77, grupo de los países en desarrollo del cual forma parte, para discrepar con el retiro del término étnico-racial del artículo 32 de la Declaración de Beijing, cuestión innegociable para las mujeres negras de Brasil y los países del Norte. La firmeza de la posición brasilera aseguró que la redacción final del artículo 32 expresara la necesidad de “intensificar los esfuerzos para garantizar el disfrute en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las mujeres y niñas que enfrentan múltiples barreras para su desarrollo y su avance debido a factores como raza, edad, origen étnico, cultura, religión...” La lucha ahora es asegurar que esta conquista se concrete en la vida real. El próximo paso es mentación de estos acuerdos por parte de nuestros gobiernos.

El origen blanco y occidental del feminismo estableció su hegemonía en la ecuación de las diferencias de género y ha determinado que las mujeres no blancas y pobres, de todas partes del mundo, luchen por integrar en su ideario las especificidades raciales, étnicas, culturales, religiosas y de clase social.


¿Qué lugar existe para el feminismo negro?

¿Hasta dónde las mujeres no blancas avanzarán en estas cuestiones? Las alternativas de izquierda, de derecha o de centro se construyen a partir de estos paradigmas instituidos por el feminismo que, según Lélia Gonzalez, padece de dos dificultades para las mujeres negras: por un lado el sesgo eurocentrista del feminismo brasilero se constituye en un eje articulador más allá de la democracia racial y del ideal de blanqueamiento, al omitir la centralidad de la cuestión de raza en las jerarquías de género y universalizar los valores de una cultura particular (la occidental) al conjunto de las mujeres, sin mediarlos con los procesos de dominación, violencia y explotación que están en la base de la interacción entre blancos y no-blancos. Por otro lado, también revela un distanciamiento de la realidad vivida por la mujer negra al negar “toda una historia de resistencias y de luchas, en las que esa mujer ha sido protagonista gracias a la dinámica de una memoria cultural ancestral (que nada tiene que ver con el eurocentrismo de ese tipo de feminismo)”. En ese contexto, ¿cuáles serían los nuevos contenidos que las mujeres negras podrían aportar en la escena política más allá del “toque de color” en las propuestas de género?

La feminista negra norteamericana, Patricia Collins, argumenta que el pensamiento feminista negro sería “un conjunto de experiencias e ideas compartidas por mujeres afroamericanas que ofrece un ángulo particular de la visión del yo, de la comunidad y de la sociedad..., que involucra interpretaciones teóricas de la realidad de mujeres negras por aquellas que la viven...” A partir de esta visión, Collins elige algunos “temas fundamentales que caracterizarían el punto de vista feminista negro”. Entre ellos se destacan:

1. el legado de una historia de lucha.

2. la naturaleza interconectada de raza, género y clase.

3. el combate a los estereotipos o “imágenes de autoridad”.

Acompañando al pensamiento de Patricia Collins, Luiza Bairros usa como paradigma la imagen de la empleada doméstica como elemento para analizar la condición de marginación de la mujer negra, y a partir de ella, busca encontrar especificidades capaces de rearticular los puntos colocados por Patricia Collins, concluyendo que “esa marginalidad peculiar es la que estimula un punto de vista especial de la mujer negra (permitiendo) una visión distinta de las contradicciones en las acciones e ideología del grupo dominante”. “La gran tarea es potenciarla afirmativamente, a través de la reflexión y la acción política”.
El poeta negro Aimé Cesaire dice que “las dos maneras de perderse son: por segregación, siendo encuadrado en la particularidad, o por dilución, en el universal”. La utopía que hoy perseguimos consiste en buscar un atajo entre una negritud reductora de la dimensión humana y la universalidad occidental hegemónica que anula a la diversidad. Ser negro sin ser solamente negro, ser mujer sin ser solamente mujer, ser mujer negra sin ser solamente mujer negra. Lograr la igualdad de derechos es convertirse en un ser humano pleno y lleno de posibilidades y oportunidades más allá de su condición de raza y de género. Ese es el sentido final de esta lucha.

jueves, 18 de febrero de 2010

Lineamientos Polìtica Pùblica para mujeres caleñas ( haz clik en este link)
En la escuela tendremos espacio para validar la polìtica Pùblica para las mujeres de Santiago de Cali, esperamos gran participaciòn en este ejercicio que construimos conjuntamente
¿Como vemos  y vivenciamos la ciudad las mujeres de Cali?
Las mujeres del Sur...
En la sesiòn de Diversidad sexual y de gènero con la profesora. Adriana Granados
Sede Oriente
Sede Centro cultural: Muy comprometidas estan las mujeres de Cali, con la participaciòn en la Escuela de gènero

miércoles, 10 de febrero de 2010

Las mujeres y la violencia en Buenaventura

Hola a todas, les socializó este documentos de varias organizaciones de mujeres, comunitarias y afrocolombianas sobre la situación de la violencia contra las mujeres en Buenaventura. No sé como adjuntar archivos desde las entradas del blog, así que pego entero el documento oficial sobre tal situación, de la campaña "Ni una más":



CAMPAÑA DE NO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES EN BUENAVENTURA
NI UNA MÁS

“Porque la indiferencia es nuestro
Peor aliado y el silencio nuestro
Mayor enemigo”

LAS MUJERES Y LA VIOLENCIA EN BUENAVENTURA

Contexto socioterritorial de Buenaventura
El Municipio de Buenaventura, está ubicado en el Departamento del Valle del Cauca y hace parte de la Región del Pacífico, tiene una extensión de 607.800 hectáreas, de las cuales el 99,64% corresponde al área rural y 0,35% de su extensión al área urbana. Esta localidad se constituye en el principal puerto marítimo de Colombia en el Pacífico, por donde circula el 48% del mercado nacional.
Por otra parte a través de Buenaventura es posible conectarse con cerca de 300 puertos o lugares distintos en todo el mundo, una condición insuperable por los aeropuertos del país, en razón de su estratégica posición respecto a los circuitos del tráfico internacional de carga marítima.



Elementos del contexto socio político de Buenaventura

Según datos del Conpes social 34-10, Buenaventura está poblado por comunidades negras en un 98%, indígena 1%, y mestiza 1%. Su población, según el último censo realizado por el DANE en el 2006, es de 324 mil habitantes, aunque las organizaciones sociales y las instituciones locales hablan de 450 mil, porque la población de algunos ríos y barrios periféricos no fue censada por la situación de violencia que se vive en el área urbana y en la zona rural.
Según el informe especial sobre Buenaventura , en lo social, las cifras de la Dirección de Planeación Municipal también son reveladoras: el analfabetismo en la población mayor de 15 años es de un 17% en la zona urbana y un 22% en la rural cuando el promedio nacional es de 9%. La deserción escolar está en el 25% y el 48% de los niños y jóvenes en edad escolar están por fuera del sistema educativo. El 60% de las viviendas son de estratos 1 y 2, ubicadas en su mayoría en zonas de alto riesgo y acogen en promedio entre 8 y 13 personas por vivienda.
La cobertura de agua potable llega al 55% de los hogares, mientras el 65% no tiene alcantarillado ni saneamiento básico. El déficit de vivienda es de 40 mil unidades. La expectativa de vida nacional es de 62.3 años, en Buenaventura es de 51. La cobertura médica alcanza a un 45.5% de la población urbana, se cuenta con dos médicos por cada 10 mil habitantes, pero es altamente deficiente en la zona rural. Esta situación de sus pobladores contrasta con la dinámica económica portuaria, pues pese a que cada año, el capital del Puerto se traduce en 46% del comercio exterior, su tributación se calcula en 3,2 billones de pesos para el 2000 – 2004.
En relación con el impacto del conflicto social y armado que vive el país y el Pacífico, Buenaventura es un municipio que se ha convertido en receptor de población desplazada forzadamente proveniente de los departamentos de Chocó, Antioquia, Cauca y Nariño. Del 2004 a la fecha, se calcula que existe una población en situación de desplazamiento forzado de 43 mil personas. Es importante mencionar que además, es muy alto el desplazamiento forzado interno, es decir de la zona rural o de los ríos hacia el área urbana de Buenaventura, así como el nivel de desplazamiento también forzado entre los barrios de las comunas de la ciudad por amenazas o enfrentamientos.
Es así como el conflicto armado, ha arrojado 1.520 víctimas en los últimos tres años, de ellas el 95% es población negra y son menores de 28 años, según la base de datos del Palenque Regional el Congal (PCN) y 373 desapariciones registradas entre el 2006 a lo corrido del 2009, según los datos oficiales de la fiscalía y el CTI de Buenaventura.

La situación de pobreza de la población bonaverense es muy preocupante ya que su índice es del 80,6%. Las comunidades indígenas y negras rurales y urbanas deben su condición de pobreza fundamentalmente a los efectos de la dinámica de la economía extractiva que no agrega valor a la producción local. En este modelo, se extrae oro, platino, pesca y madera, sin considerar el impacto ambiental de manera irreversible como ocurrió.
Hoy en día, de la mano de las multinacionales que llegan al Pacifico con sus proyectos y megaproyectos, viene una dinámica de violencia que se expresa en masacres, miseria y desplazamiento forzado. Por lo tanto el pueblo de Buenaventura y el Pacífico en su conjunto están viviendo una problemática generalizada que se evidencia en desempleo, prostitución, drogadicción, vinculación de jóvenes a los distintos grupos armados ilegales, la vinculación de las mujeres al conflicto armado, desterritorialización, confinamiento.
En este entorno Buenaventura es epicentro de una crítica situación de deterioro del respeto y garantía de los Derechos Humanos y la aplicación del DIH. Cada día agrava la crisis humanitaria generada por la disputa territorial de los actores armados, situación que incide notablemente en el deterioro de la identidad étnica y territorial, en el resquebrajamiento de sus lazos familiares y comunitarios, en el olvido paulatino de sus prácticas culturales y en la desterritorialización tanto rural como urbana. Asistimos así al detrimento progresivo de la dignidad humana y con ello a la pérdida de los derechos humanos y étnico- culturales de la comunidad afro pacífica en general y de la bonaverence en particular.
Los megaproyectos diseñados y en proceso de implementación para esta región, movilizan grandes intereses nacionales e internacionales que hacen del conflicto armado una estrategia de control y expropiación de los territorios colectivos a las comunidades Afrocolombianas e Indígenas por medio de masacres, asesinatos selectivos, amenazas y desplazamiento masivo de la población rural hacia Buenaventura y otros centros urbanos. Entre los proyectos en ejecución y por ejecutar están: Proyecto Industrial de Agua Dulce, Muelle cementero, Proyecto Arquímedes (acuapista Buenaventura Tumaco), Delta del río Dagua, Puerto de Aguas Profundas (Bahía Málaga) expansión portuaria en la zona urbana de Buenaventura, proyecto malecón que hace parte de la expansión portuaria.
Esta desesperanzadora situación ha acrecentado en lo local el fenómeno del madre solterísimo (Madres solas), madres cabezas de hogar, por motivos de asesinato de padres de familias, adolescentes embarazadas, desplazamiento forzado, entre otras dinámicas generadas por la situación de guerra, lo cual conlleva a que las mujeres asumen diversos roles sociales (madres, padres estudiantes, trabajadoras, lideresas comunitarias) con la firme intensión de buscar el bienestar de sus familiares y de ellas en particular. En la búsqueda de ese bienestar crea sus propias estrategias para salirle al paso a esas situaciones que no le permiten gozar efectivamente de sus derechos y desafortunadamente en esa búsqueda terminan siendo más vulnerables. Una situación que evidencia esto es la migración sistemática de mujeres en edades productivas a España, Italia y Chile, donde la gran mayoría se prostituyen para poder garantizar a sus hijos e hijas y familiares las necesidades básicas de vivienda, alimentación, estudio, recreación, vestido entre otras.
Las mujeres adolescentes que viven en las comunas donde la guerra se recrea con mayor intensidad en Buenaventura como lo son comuna 2,3,7 y 12 , se involucran sentimentalmente con integrantes de grupos armados (paramilitares, ejercito - policías y guerrilla); Generalmente las jóvenes y adolescentes establecen estas relaciones con el propósito de obtener mayor estatus social, así como para solventar sus necesidades existenciales (básicas) y suntuarias. (Cabe aclarar que al establecer relaciones con estos actores no se resuelve de manera efectiva ninguna de sus necesidades), mientras que para los integrantes de los grupos es una forma de hacer control social y vincular a la sociedad civil a la guerra o específicamente a la mujer. Por la forma en que tiene lugar este tipo de relaciones, así como por su carácter instrumental, carecen de fundamentación ética, afectiva, valorativa y de respeto mutuo. Razón por la cual ha generado, en algunos casos, asesinatos de mujeres (las cuales en reiteradas ocasiones han sido mutiladas y arrojadas a los esteros), mientras que en otros, son tildadas de informantes y estigmatizadas, maltratadas física y psicológicamente, o sometidas a diversos actos de violencia sexual.

Archivo Fotográfico; Fundación rostros y huellas
Con la “Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” (1993) de la Organización de las Naciones Unidas, la Violencia Basada en el Género se refiere a “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada” . En este sentido, la Violencia Sexual Basada en Género (VSBG) se constituye en una de las tipologías punitivas de las violencias ejercidas contra la mujer, entendida como una violación de su derecho a controlar su propia sexualidad y reproducción, así como a su integridad física y dignidad humana. De igual modo, la VSBG limita las posibilidades de las mujeres victimizadas a disfrutar de una vida sexual sana y satisfactoria.
La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres, conocida como la Convención de Belem do Pará de 1994 reconoce el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencias y establece que la violencia contra las mujeres es una violación de los derechos humanos.
En Colombia son muchos los factores que inciden en la magnitud y complejidad de los actos de VSBG. Los cuales van desde paradigmas culturales sexistas y machistas hasta la vulneración a la que es expuesta la mujer en el escenario de guerra y de conflicto armado. No obstante, como quiera que las problemáticas asociadas a la VSBG, que permiten que se recree con gran intensidad en Colombia, sean de tipo estructural, ésta ha adquirido un carácter estructural que ubica a las víctimas de acuerdo con perfiles sociales, económicos y culturales que las hacen más proclives a padecerla. Así, por ejemplo, las mujeres de pertenencia étnica (negras, indígenas), las que se hallan en los más bajos niveles de calidad de vida y bienestar social (en condiciones de pobreza extrema e indigencia) y las que se encuentran en situación de desplazamiento forzado (ocasionado por el conflicto armado interno) son mucho más vulnerables, ya que presentan mayor probabilidad de ser objeto de actos de violencia sexual que las mujeres que se encuentran en condiciones más favorables en términos socioeconómicos.

Archivo fotográfico PCN- Palenque Regional el Congal.
Sin embargo, considerando las implicaciones del conflicto armado interno y de sus consecuencias en las violencias que se ejercen contra la mujer en Colombiana, y de la magnitud de la expresión local de este fenómeno social en Buenaventura, le prestamos más atención y relevancia en el análisis contextual, sin desconocer la incidencias de otros aspectos problemáticos en la ocurrencia de actos de Violencia Sexual Basada en Género. Prestando atención no sólo al conflicto armado, sino también al social y político.
Todo lo cual se suma a numerosas prácticas de violencia sexual basada en género (Feminicidios) mediadas por paradigmas o mitos culturales que relegan y minimizan el rol social de las mujeres, favoreciendo conductas sexistas y machistas y convirtiendo el cuerpo de las mujeres en espacios de guerra. A continuación señalaremos algunos casos tipos de feminicidio en Buenaventura.
• INGRID YAHAIRA SINISTERRA
El viernes 24 de agosto 2007, hacia las 3:00 p.m. según testimonios, INGRID YAHAIRA SINISTERRA, de 16 años de edad, salió del colegio en compañía de una compañera de estudio por el barrio Bajo Firme. Al llegar a la calle “Ramiro”, INGRID y su compañera fueron abordadas por un grupo armado, quienes las obligan a trasladarse a la calle “La Guarapera” del barrio Lleras de la Comuna 3.
A la compañera de INGRID la golpean en varias ocasiones exigiéndole que dijera los nombres de las mujeres de los integrantes de otros grupos armados. Luego de golpearla la dejan ir e Ingrid fue torturada y expuesta públicamente sin ropa y asesinada.
• YENICE LORENA GARCIA TRUQUE

Sábado 03 de octubre del año 2009, fue encontrada en su casa muerta y con signos de tortura. De acuerdo a las primeras informaciones y testimonios del doloroso y repudiable hecho de la muerte de Yenice Lorena García Truque todo apunta que fue su compañero sentimental. Yenice de treinta (30) años, de profesión psicóloga, laboraba para la Fundación para el Desarrollo de la Mujer de Buenaventura y la Costa del Pacífico FUNDEMUJER, orientando a jóvenes adolecentes embarazadas y vinculada voluntariamente al trabajo de la Fundación Rostros y Huellas del Sentir Humano.

• ADELAIDA HERNÁNDEZ

El 03 de Agosto de 2009, la joven Adelaida Hernández de 28 años de edad, quien laboraba en la cámara de Comercio de Buenaventura, fue encontrada en su vivienda ubicada en la ciudadela Confamar, degoyada y torturada.

ERNESTINA RIVAS

En el año 2007 fue asesinada la joven Ernestina Rivas conocida como Tinita, cuyo cuerpo fue encontrado mutilado (sin senos y sin glúteos) a la altura del barrio Viento libre en el estero San Antonio, los autores de este feminicidio fue un grupo armado .
• MARTAH CECILIA OBANDO (Doña Chila)
El 29 de junio del 2008 la lideresa comunitarios, MARTHA OBANDO, cayó mortalmente herida en la calle principal del barrio San Francisco. Doña Chila, conocida cariñosamente, había creado una pequeña organización para las mujeres que habían huido del conflicto.
Tres impacto de bala hirió a Doña Chila lo que le produjo la muerte simultáneamente el 29 de junio, a las 7:45. La mujer fue tiroteada una hora después de haber presidido una ceremonia de entrega de premios e un torneo infantil de juegos tradicionales.
Doña Chila llegó a Buenaventura como desplazada, huyendo de los combates en el Charco su tierra natal, en el departamento de Nariño. Era la presidenta de la Asociación de Mujeres Desplazadas del Barrio de San Francisco (ASODESFRAN).
• CECILIA VIVAS
El 13 del enero de 2007, fue encontrada en su vivienda la señora CECILIA VIVAS, quien había desaparecido hacia aproximadamente 6 mese, fue encontrada enterrada en el sótano de su vivienda, Cecilia tenía 33 años de edad y se desempeñaba como impulsadora de ventas y tenía dos hijas, esta mujer fue asesinada por su esposo.

EXIGENCIAS
Gobierno Distrital

- Garantizar el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencias y realizar las acciones judiciales necesarias para castigar a los responsables de los feminicidios en Buenaventura.
- Implementar política pública efectiva que promocione y proteja los derechos de las mujeres afrocolombianas, como también el cumplimiento e implementación de las ya existentes.
- Realizar campañas en los medios de comunicación y en las instituciones educativas de sensibilización y formación en contra de las diversas formas de violencia contra las mujeres.
- Incentivar la denuncia de hechos de violencia contra mujeres adultas, jóvenes, adolescentes y niñas.
Autoridades judiciales
- Tomar inmediatamente todas las medidas apropiadas para enjuiciar a los responsables materiales e intelectuales de los hechos violentos contra las mujeres para garantizar: verdad, justicia y reparación a las respectivas familias afectadas por los asesinatos y desapariciones.

- Garantizar todas las medidas pertinentes y apropiadas para la seguridad física y psicológica de los familiares en el seguimiento y proceso de investigación.

- Llevar a cabo una investigación independiente, exhaustiva, completa, e imparcial en torno a los asesinatos y desapariciones de las mujeres afrocolombianas que aquí se han denunciado.

- Dar inmediato cumplimiento a las exigencias aquí mencionadas y la de organismos regionales nacionales e internacionales.
En general solicitamos y exigimos a los organismos, autoridades civiles, autoridades civiles militares, jurídica y a el alcalde del distrito; Ingeniaron José Félix Ocoro, garantizar el respeto por los derechos humanos, derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y sus derechos colectivos.
Por ello es urgente hacer evidente la violación sistemática de los derechos de las mujeres, quienes hoy constituyen la gran base social para el trabajo comunitario en cada uno de los barrios de Buenaventura, así como, brindarles las herramientas conceptuales, políticas y jurídicas necesarias para fortalecer los niveles de empoderamiento y apropiación de su realidad, y de su capacidad de movilización social y política – en términos de la conciencia y exigibilidad de derechos-, para la trasformación positiva de las complejas problemáticas de las que son objeto.


Equipo Organizador:
Secretaria de Educación Distrital, Secretaria de Salud Distrital, Fundación Arcoíris, Fundación Arquitecturando, Funde Mujer, Funde Productividad, Fundación Rostros y Huellas, Profamilia – Buenaventura, Proceso de Comunidades Negras- Palenque Regional el Congal, Pastoral Social, Pastoral Afro colombiana, ICBF –Buenaventura, Programa Integral contra la violencia de género, confluencia, muprode